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Servicio · Modelado 3D
Un plano de 1998 no describe el edificio que hay hoy en la parcela. La fotogrametría aérea genera un modelo tridimensional texturizado del estado real del elemento en el momento de la captura, con la geometría y el aspecto que tiene ahora mismo, y lo entrega en el formato que use tu software: BIM, GIS, un visor web o un motor 3D.
Para qué sirve
Rehabilitar, ampliar, restaurar o gestionar un activo construido exige partir de su estado actual. El problema aparece cuando esa documentación no existe, está obsoleta o describe algo que se modificó tres reformas atrás. Medir un edificio completo a mano para reconstruirlo en CAD cuesta días y sigue dejando fuera lo que no se alcanza.
La captura fotogramétrica desde el aire resuelve el elemento entero —cubierta incluida, que es la parte que nunca se documenta— en un solo trabajo de campo. Del procesado sale una malla texturizada y una nube de puntos georreferenciada, y de ahí se alimenta el flujo que necesites: modelar en BIM sobre una base fiel, publicar el activo en un visor web, integrarlo en una plataforma GIS o conservarlo como archivo digital.
En la práctica, el modelo hace dos cosas a la vez: sirve para trabajar y sirve para enseñar. La misma captura alimenta al arquitecto que redacta el proyecto y la presentación con la que se explica ese proyecto a quien lo aprueba.
Un modelo no es un plano, y conviene no confundirlos. Lo que se entrega es una representación tridimensional fiel de la geometría capturada, con su escala y su precisión documentadas en el informe técnico. La conversión de ese modelo en documentación de proyecto —plantas, secciones, cotas, memoria— la firma el técnico redactor. El modelo le ahorra la toma de datos; no redacta el proyecto.
Entregables
LAS o LAZ, para medir, seccionar o integrar en CAD y GIS.Los formatos se acuerdan antes de volar, no después. El destino final del modelo condiciona la resolución de captura, el número de pasadas y el procesado. Un modelo pensado para un visor web se optimiza distinto que uno pensado para medir sobre él en un entorno BIM. Decirlo al principio ahorra rehacer.
Formatos de entrega
Esta es la tabla que suele faltar cuando se pide un presupuesto de modelado 3D. Elegir el formato correcto de entrada evita conversiones que degradan el modelo.
| Formato | Uso principal | Cuándo pedirlo |
|---|---|---|
OBJ |
Uso general | El formato universal de malla texturizada. Si no sabes cuál pedir, este abre en casi todo. |
PLY |
Nube de puntos | Cuando el destino es el análisis de la nube y no la malla: mediciones, secciones, comparaciones. |
FBX |
Motores 3D y VFX | Para animación, recorridos virtuales, realidad aumentada o producción audiovisual. |
B3DM |
Cesium y WebGL | Para publicar el modelo en un visor web con carga progresiva por niveles de detalle. |
I3S |
ArcGIS y Esri | Cuando el activo se integra en una plataforma Esri corporativa o municipal. |
S3MB |
SuperMap GIS | Para entornos GIS que trabajan con esa plataforma. |
OSGB |
Plataformas SIG | Formato habitual de modelos por niveles en plataformas de información geográfica. |
Casos de uso
Metodología
La calidad del modelo se decide en el vuelo, no en el procesado. Un mal plan de captura no se arregla con software.
Análisis del elemento a digitalizar: tamaño, accesibilidad, complejidad geométrica y, sobre todo, uso final del modelo. Ese uso determina la resolución de vuelo, el número de pasadas y la distancia de captura. No es lo mismo un modelo para medir que un modelo para enseñar.
Diseño de la secuencia de vuelo para cubrir el elemento desde todos los ángulos necesarios: vistas cenitales, oblicuas y laterales. Se evalúan el entorno, los obstáculos y la luz, porque la iluminación condiciona directamente la calidad de la textura.
Vuelo con secuencia sistemática de imágenes solapadas que cubre el elemento en su totalidad. Las zonas con geometría compleja reciben pasadas adicionales para evitar huecos por oclusión.
Procesado de las imágenes para obtener la nube de puntos, la malla tridimensional y el texturizado, con control de calidad sobre geometría y textura antes de exportar nada.
Exportación a los formatos que requiera tu flujo de trabajo y entrega del informe técnico con los parámetros del trabajo, la escala y la precisión del modelo.
El proceso completo, común a los tres servicios, está en cómo trabajamos.
Honestidad técnica
Un modelo fotogramétrico tiene límites físicos conocidos. Estos son los que más afectan a un encargo real.
Preguntas frecuentes
El modelo y la nube de puntos se entregan en formatos que los entornos BIM importan como base geométrica de referencia. Sobre esa base se modela después el edificio con sus elementos paramétricos, que es un trabajo de proyecto y no de captura. Dicho de otro modo: el vuelo te da el estado actual medido; convertirlo en un modelo BIM con información asociada es el paso siguiente, y lo hace tu equipo o quien redacte el proyecto.
Depende directamente de la resolución de vuelo y de la complejidad geométrica del elemento, por eso no se publica una cifra genérica. La escala y la precisión del modelo generado se documentan en el informe técnico de cada trabajo. Si el encargo necesita una precisión concreta, se define antes de volar y se planifica la captura para alcanzarla.
No por defecto. El servicio cubre la digitalización exterior del elemento. Los interiores requieren planificación específica y condiciones de accesibilidad para operar, así que se valoran caso por caso y no se dan por incluidos en un presupuesto de captura exterior.
Varía mucho según el tamaño del elemento y el nivel de detalle: un monumento resuelto a alta resolución ocupa bastante más que la envolvente de una nave. Por eso el formato de destino se acuerda antes, y los modelos orientados a visor web se generan por niveles de detalle para que carguen sin ahogar al navegador.
Es uno de los usos más frecuentes. Deja constancia del estado previo con geometría y textura fieles, lo que sirve tanto para proyectar la intervención como para comparar el resultado al terminarla. En patrimonio, además, funciona como archivo digital del elemento por si se degrada.
La captura se parece; el objetivo no. En medición lo que interesa es una cifra fiable —cuántos metros cúbicos, cuántos metros cuadrados— y el entregable estrella es el ortomosaico o el modelo del terreno. Aquí lo que interesa es la geometría completa y el aspecto del elemento, y el entregable es la malla texturizada. Si tu caso necesita las dos cosas, se planifica un vuelo que sirva para ambas.
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Con el tipo de elemento, su tamaño aproximado y el destino final del modelo tengo suficiente para orientarte sobre el enfoque técnico y el formato de entrega.
O escríbeme directamente a info@alairedrones.es